Diferencia entre el monóxido de carbono (CO) y el dióxido de carbono (CO2)

monoxido de carbono y dioxido de carbono

Cada vez es más frecuente encontrar a la venta tiendas unos aparatos pequeños que son detectores de CO (monóxido de carbono). Se trata de equipos que no miden la cantidad de CO presente en el ambiente, sino que detectan si hay o no presencia de este gas y generan un alarma acústica y sonora. Los detectores de CO los podemos encontrar en tiendas muy conocidas cómo Leroy Merlin o El Corte Inglés a un precio asequible.

Sin embargo también podemos encontrar en el mercado los denominados medidores de CO2 lo cual puede provocar confusión entre ambos gases es decir, entre el monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO2 )

¿Cuál es la diferencia entre CO y CO2?

El monóxido de carbono (CO) y el dióxido de carbono (CO2) son dos gases bastante similares. Ambos son gases inodoros e incoloros con nombres muy parecidos, por lo que a menudo pueden ser confundidos entre sí. Independientemente de que tengan un hombre más o menos parecido, se trata de dos gases que a determinadas concentraciones son tóxicos e incluso pueden llegar a ser mortales.

¿Qué es el dióxido de carbono?

El dióxido de carbono es una molécula formada por dos átomos de oxígeno y un átomo de carbono.

Se trata de un gas que está presente de forma natural en la atmósfera, de hecho, su presencia se debe entre otras cosas a que los animales y humanos lo estamos emitiendo de forma constante durante la respiración. Además, es un gas que se genera cuando se producen combustión de combustibles fósiles o por otras causas.

molecula de co2
molecula de co2

El dióxido de carbono está de forma natural presente en la atmósfera a una concentración normal o habitual en torno a 450 ppm. Cuando el nivel de CO2 está por encima de estos 450 ppm podemos llegar a alcanzar determinadas concentraciones que pueden llegar a producir desde ligeros mareos o fatiga hasta toxicidad mortal a concentraciones muy elevadas de CO2. Estos valores tan elevados pueden producirse cuando se acumula excesivo CO2 debido generalmente en algún proceso productivo que utilicé este gas como materia prima. Un escape en una instalación de este tipo puede llevar a elevar mucho su concentración ambiental lo que puede ocasionar asfixia e incluso la muerte.

Cuando las concentraciones de CO2 están por encima de 450 ppm pero sin llegar a ser tóxicas, por ejemplo, valores por encima de 1.000 ppm, podemos llegar a sentir mareo, fatiga o dolores de cabeza.

¿Qué es el monóxido de carbono?

El monóxido de carbono es también un gas incoloro inodoro y que puede generarse tanto de forma natural como artificial. Las causas naturales pueden ser los incendios forestales, la actividad volcánica o cualquier otra causa en la que haya una combustión incompleta por falta de oxígeno, así como por la oxidación parcial del metano en la atmósfera.

En cuanto a causas no naturales, el monóxido de carbono puede ser producido por aparatos de combustión que carecen de una cantidad suficiente de oxígeno durante su funcionamiento por un funcionamiento incorrecto. Estos aparatos que producen CO en una zona mal ventilada pueden hacer que el CO alcance un nivel inseguro pudiendo llegar a ser incluso mortal.

Eres hecho de tratarse de un gas inodoro hace que las personas que lo inhalan no lo perciban hasta que y no sean conscientes de ello. Son conocidos los casos de intoxicaciones mortales por una mala combustión de la caldera o personas que han fallecido al estar con un coche en el motor en marcha dentro de un garaje sin ventilación.

Síntomas de la intoxicación por monóxido de carbono

La hemoglobina es una molécula que tenemos en sangre y que es la responsable de transportar el oxígeno por todo el organismo. Por otra parte, el monóxido de carbono tiene una afinidad mucho mayor que el oxígeno por la hemoglobina de forma que, si inhalamos monóxido de carbono, éste desplazaría al oxígeno, uniéndose a la hemoglobina y por tanto llegando a todo el organismo en lugar del oxígeno.

Se produce entonces una intoxicación por monóxido de carbono como resultado de un exceso de CO en la sangre. En casos extremos, la intoxicación por CO puede provocar daños cerebrales o la muerte.

Los síntomas habituales de la intoxicación por monóxido de carbono son:

  • Dolores de cabeza sin motivo aparente
  • Mareos o sensación de vértigo
  • Debilidad de los músculos
  • Visión borrosa
  • Dificultad para respirar
  • Náuseas de leves a graves
  • Confusión
  • Pérdida de conocimiento

¿Qué puede causar niveles peligrosos de CO?

Generalmente se debe a combustiones incompletas por un funcionamiento incorrecto del aparato. Calentadores de agua, calderas, hornos de aceite, estufas de leña, pueden generar excesivo CO ambiental por lo que sería importante disponer de un detector de CO cerca del aparato donde se está produciendo la combustión.

Seguridad y detección del monóxido de carbono

Como mencionábamos antes, el monóxido de carbono no tiene sabor, olor ni color, lo que lo convierte en una amenaza invisible cuando se usan aparatos que funcionan con combustión y que se encuentren en zonas no muy bien ventiladas.

Los detectores de monóxido de carbono son la mejor y más fácil manera de prevenir la intoxicación por CO. Colocando un detector de CO en las proximidades del equipo qué produce la combustión nos permitirá detectar la presencia de este gas en caso de exceso.

Además de instalar detectores de CO en su casa, hay algunas cosas adicionales que puede hacer para evitar niveles inseguros de monóxido de carbono en el hogar.

  • No dejar nunca el coche en marcha en el garaje, con o sin la puerta abierta.
  • Mantener los aparatos de combustión en zonas bien ventiladas.
  • Tener un mantenimiento correcto de la caldera y/o calentadores.
  • Mantener la chimenea limpia y en buen estado.